viernes, 9 de abril de 2010

Así lo hice (sexta entrega)

La caja de mi cuñado

Mi cuñado me encargó, hace unos años, una caja que necesitaba para guardar una herramienta. La herramienta en cuestión es una pera de goma con un caño, también de goma, que al final tiene una extensión en forma de elipsis. Mi cuñado es plomero y esta herramienta de goma la usa para obturar cañerías con pérdidas de agua. Tapando el caudal logra saber dónde se encuentra la rotura.


De Cajas y cofres entelados


Con el fin de proteger de posibles pinchaduras a la herramienta es que me pidió que le hiciera una caja para guardarla. Así le hice la primera Cofrela entelada en jean en su exterior. Mientras que el interior estaba entelado con cuerina de color verde. Elegí la cuerina porque la herramienta se guarda con talco para evitar su resecado.

Cuando terminé la caja vi que tenía una medida que podía ser comercializada. De esta manera nació la línea de Cofrelas. Cajas armadas en fibrofácil (MDF) con los interiores acolchados y topes en las tapas. El exterior tiene una moldura que es una soga tranzada, que está entelada. La base, como siempre, tiene cuatro patitas de goma.


De Cajas y cofres entelados


En un principio usé un tipo de cierre bronceado, que luego cambié por el actual. El que uso ahora es un poco más estético que el anterior. Las Cofrelas la he entelado con telas como jean, arpillera, jersey de algodón, telas floreadas y también la he pintado con acrílico.

Siguiendo con los parámetros de las empresas automotrices la Cofrela tuvo un derivado: la Alhajelita. Con el mismo criterio de las automotrices usé la misma plataforma para hacer un nuevo modelo.


De Piezas enteladas a medida


La Alhajelita es una Cofrela un poco más alta y con la base contrapesada. Así en su tapa puede alojar un espejo. El interior tiene divisiones y está acolchado. La Alhajelita la hice por pedido para un cliente que quería hacer un buen regalo. Además el exterior está pintado con acrílico. Durante este año, tal vez, haga algunas de estos alhajeros para comercializarlos. Veremos como andan mi salud y la respuesta del público.


De Piezas enteladas a medida


En esta oportunidad les demostré como una pieza que nació a pedido y a medida, para alguien cercano a mí, se convirtió en un producto que llegó a clientes y clientas. A veces las necesidades son buenas generadoras de productos que tienen repercusión fuera del círculo íntimo de un artesano o artesana.

Será hasta la próxima entrega de “Así lo hice”.


Mauricio Uldane
artesano entelador

jueves, 1 de abril de 2010

Mi tiempo vale

La gota que rebalsó el vaso fue una consulta por un buzón de 30 centímetros de diámetro. Me tomé el trabajo de averiguar por los materiales para hacerlo, e incluso molesté a terceras personas para conseguir el caño, que necesitaba para armar el buzón mencionado.

Le informé todo esto al supuesto cliente y me contestó que lo quería para su casamiento, el 20 de marzo. Cuando le mandé, otro mail, con el precio, tiempo de trabajo y demás, nunca tuve respuesta.

Nuevamente le envié un correo donde le decía que me ratificara, para poder seguir con la búsqueda de materiales y el armado, la respuesta que obtuve fue: silencio de radio. Nunca hubo respuesta de su parte.

No es la primera vez que me pasa y seguramente no será la última. Lo que me molesta, y mucho, es la falta de respeto por mi tiempo. Ahora estoy con mucho tiempo libre, por mi descanso médico, y tal vez por eso lo he revalorizado mucho.

De Artesanías enteladas


No pido gran cosa, sólo quiero que respeten mi tiempo como artesano. Si me tomo el trabajo de contestar y evacuar dudas, quiero que respondan, por sí o por no. Aunque los argentinos tenemos un problema grave: no sabemos decir “no”.

La falta de respeto por mi tiempo me ha pasado con particulares, con revendedores y con empresas. Como se ve no es una falencia de un tipo de persona en particular. En general ha ocurrido con pedidos por piezas a medida. No sé que no les gusta, si el precio o el tiempo de demora en el armado. Al no tener respuesta no puedo conocer el problema.

Por eso a partir de ahora cuando alguien consulte por piezas a medida, mi respuesta será que sin confirmación, de parte del futuro cliente, y sin el pago adelantado del 50% del valor de la pieza: no hay trabajo posible.

Tal vez siendo más rígido y exigente tenga la atención de estas personas, que no respetan el tiempo y el trabajo de los demás.

Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 26 de marzo de 2010

Noticias Enteladas, Número 48, Año 3

Baúl de pobre

Así bautizó mi amiga Inés Dzienczarski el nuevo costurero, que había hecho, cuando se lo mostré en mi casa. La Costurela la armé antes del descanso obligado de un mes.


De Costureros entelados



La Costurela que armé en fibrofácil (MDF) es un integrante de la nueva línea: Mezcla de parches. Línea que asomó tímidamente cuando el año pasado hice una Baulela con retazos de jean y corderoy azul.


De Baúles entelados


La diferencia entre el costurero y el baúl mediano es el entelado asimétrico de la Costurela y el simétrico de la Baulela. La Costurela fue entelada con retazos que guardé y usé en el tamaño que tenían. Sólo con algunos parches modifiqué el tamaño para ajustarlo a la pieza.

El interior del costurero está entelado con tela batista de color amarillo claro. La tapa trae una capa de goma espuma para clavar agujas y alfileres. El cuerpo del costurero viene con cuatro divisiones internas.


De Costureros entelados


Los parches del exterior del costurero los lustré para que presentaran un aspecto viejo. De paso las telas cobraron un brillo satinado. El baúl de pobre, según mi amiga Inés, viene a ocupar un lugar en el catálogo de mis artesanías enteladas.

Espero que luego del descanso indicado por los médicos pueda reanudar mis tareas habituales. Será hasta la próxima entrega de Noticias Enteladas.


Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 19 de marzo de 2010

Así lo hice (quinta entrega)

Los baúles entelados

Al principio fueron los baúles cilíndricos que llamé Cilindrelas. Los armé con tubos de cartón similares a los que uso para hacer mis buzones alcancías. Nada más que en forma horizontal.

De Baúles entelados


Pegándole, a ese tubo, dos pedazos de fibrofácil (MDF) consigo los laterales del baúl. La tapa es de cartón, que calé del mismo tubo. El tirador que un principio era de madera pasó a ser un botón de jean.

Más tarde tuve la idea de hacer un baúl en miniatura, como los antiguos, que había en algunos hogares. Para eso también usé un tubo de cartón similar, pero cortado por la mitad. Así obtuve la tapa, que tiene bisagras, mientras que el cuerpo es de fibrofácil (MDF). A estos baúles los bauticé: Bautelitas.

De Baúles entelados


Los armo con un cierre bronceado o con un perno de acero. Dos modelos uno caro y otro barato. Las molduras de la Bautelita son sogas pegadas a la pieza para darle esa forma antigua. Además las mismas molduras hacen de topes de las tapas. El fondo de la Bautelita está acolchado para resguardar lo que se aloje en su interior.

El año pasado agrandé la altura de estos baúles y nacieron las Baulelas. Estas piezas son idénticas, a las Bautelitas, en ancho y materiales, pero un poco más altas. La idea era hacer un baúl en miniatura que guardara las proporciones de tamaño de un baúl real.

De Baúles entelados


Los tres modelos de baúles tienen patitas de goma en sus bases para no dañar las superficies donde apoyan. Las Cilindrelas, las Bautelitas y las Baulelas son el producto de usar materiales que suelen ir a la basura como: tubos de cartón, sogas viejas, manijas de bolsas de papel o cordones de zapatillas.

Cuando armé la primera Bautelita fue un logro hacer la tapa con medio tubo de cartón. No necesité curvar nada, ni fibrofácil (MDF), ni cartón, ni madera terciada. Para lograr un corte perfecto me construí un inglete que mide dos mitades exactamente iguales. Me ahorra tiempo en tomar medias y en hacer cortes que no quedan bien.

Los que quiero demostrarles es que se pueden hacer artesanías de calidad con materiales de descarte. Sólo hay que ver la pieza donde otros ven basura.


Mauricio Uldane
artesano entelador

sábado, 13 de marzo de 2010

Un mes de descanso

No son vacaciones. Me tomo un paréntesis en mi trabajo de artesano por razones de salud. Las razones son que estamos tratando de investigar, con los médicos, las causas de mi malestar.

Malestar que se manifestó con dos broncoespamos durante el transcurso del verano austral. Desde el comienzo de este año tuve dos internaciones hospitalarias por falta de saturación de oxígeno en mis pulmones.

Los médicos piensan que algunos de los productos que uso en mis artesanías enteladas serían los causantes del trastorno pulmonar. Los productos que podrían estar dañando mi salud serían el fibrofácil (MDF) y los pegamentos.

De Artesanías enteladas


Los facultativos me indicaron que por un mes cese en mis actividades de artesano entelador. El fin es determinar si la causa del malestar reside en los pegamentos o en el fibrofácil (MDF). Tal vez estos sean los malos de la película.

A partir del 15 de marzo y hasta el 15 de abril no podré satisfacer nuevos pedidos de aquellos que necesiten de alguna de mis artesanías enteladas. Esto no significa que no pueda venderles algunas de las piezas armadas con anteoridad y esperan la llegada de alguien que las quiera. Como me dijo alguien alguna vez: “siempre hay un novio para cada pieza”.

Si todo va bien, y eso espero, a mediados de abril recomenzaría con mi tarea de artesano con normalidad. Sino veremos que medidas tendré que tomar para resguardar mi salud.



Mauricio Uldane
artesano entelador

miércoles, 3 de marzo de 2010

Noticias Enteladas, Número 47, Año 3


Cajas a medida

Les presento dos cajas armadas por pedido y a medida de la necesidad del cliente.

Primero les muestro la Akitela una caja para guardar una radio portátil y sus auriculares. El estuche también sirve para el transporte de la radio ya que no es muy grande. La caja tiene el tamaño de un estuche de anteojos de sol.


La Akitela fue armada en su totalidad en fibrofácil (MDF) y después entelada en su exterior en pedazos de jean. En cambio el interior del estuche está entelado en tela de tapizado de automóvil, que es una tela acolchada. 

Además en la tapa hay una capa de goma espuma para amortiguar los golpes que pudiera sufrir la caja.


La tapa de la caja vuelca totalmente para tener un mejor acceso al interior. El cierre bronceado es de tipo antiguo. En el interior hay una división para alojar los auriculares junto con la radio.


La segunda caja que les presento en esta entrega es para alojar un nivel láser. La Laserela está armada en fibrofácil (MDF) y en su interior se pueden guardar el nivel láser, su base de apoyo y las dos pilas AA que usa.


El exterior de la pieza fue entelado con retazos de jean viejo. También el interior se enteló con dos tipos diferentes de jean. El interior de la caja tiene dos divisiones: una para guardar el nivel láser y la otra para la base de apoyo del nivel. En tanto las pilas AA se pueden alojar en una base que cuenta con dos agujeros.

Al igual que la Akitela, la Laserela tiene su tapa que vuelca completamente para un mejor acceso al interior de la caja. El cierre de la pieza es bronceado.

Les he mostrado dos recientes pedido de piezas a medida que me hicieron en estos tiempos que corren. Me despido hasta la siguiente entrega de Noticias Enteladas.


Mauricio Uldane
artesano entelador

domingo, 28 de febrero de 2010

Un premio al blog

Han premiado a este blog. Es un honor que otras personas que están vinculadas a las artes hayan reparado en este sitio que trata de mostrar lo que hago.


Hace tiempo que vengo remando para que mis artesanías enteladas se conozcan, tanto en Argentina como el resto del mundo. Ahora alguien reparó en este blog armado con mucho esfuerzo. Ya que representa un trabajo más para mí.

El reconocimiento para María Cristina Faleroni Christensen, quien me ha otorgado, a través de su blog cristinafaleroni.blogspot.com, un premio certificando la calidad de este sitio.

Muchas gracias a María Cristina Faleroni Christensen por distinguirme con su premio.
 
 
Mauricio Uldane
artesano entelador

miércoles, 24 de febrero de 2010

Así lo hice (cuarta entrega)

Los anotadores entelados


Los Anotadelas nacieron por poner un poco de orden en mi casa. Sí, ordenando aparecieron varios rollos de papel, como los usados por las calculadoras de mesa. Esos que tienen un ancho de 57 milímetros y un largo de 30 metros.

Mi cuñado me dijo que podía hacer un anotador para la lista de artículos para el supermercado. Así que me pareció buena la idea y puse manos a la obra.





En enero de 2007 vio la luz la pieza número 1 del anotador con imanes. Todavía está en mi casa cumpliendo con sus funciones. Está adherido a un horno empotrado que no está empotrado.

La Anotadela tiene en su espalda imanes de goma para ponerlos en superficies metálicas, como la puerta de una heladera. Además tiene un pedazo de sierra para poder cortar la tira de papel.


La sierra es la mitad de una sierra júnior que barnizo para que no se oxide con el paso del tiempo. Antes me tomo el trabajo de pulirla para quitarle el empavonado que trae de fábrica.


Los anotadores con imanes también tienen un travesaño de madera entelado para tensar la tira de papel. Los soportes son varillas de madera, igual que la que sostiene el rollo de papel. Todo esto está montado sobre un pedazo de fibrofácil (MDF) que es el cuerpo del anotador.




Durante el mismo año, 2007, nació el Anotamela, anotador de mesa. Iguales al Anotadela, salvo que tienen dos patas y no trae imanes. Este anotador nació como regalo de cumpleaños para mi padrino. Por supuesto quedó en el catálogo como una pieza más.




El Anotapela, anotador de pared, vio la luz por el pedido de una clienta que no tenía espacio para ponerlo al lado del teléfono. Y quería colgarlo en la pared para tenerlo a mano. Por lo tanto este anotador tiene un gancho, en el dorso, para colgarlo de la pared.


Así que por una necesidad hogareña se armó, sin querer, una línea de anotadores entelados. Con el tiempo también generaron otra línea: regalos empresariales.


Un comercio de distribución de alimentos de San Miguel me encargó 20 anotadores de mesa para regalar entre su clientela. Esa necesidad inicial produjo una serie de sucesos que armaron una línea de anotadores entelados y una división de regalos empresariales.




Algo doméstico como unos rollos de papel, que estaban arrumbados, dieron origen a piezas que trascenderían las fronteras de mi hogar. A veces una idea, que se motivó por una necesidad específica, arma una serie de acontecimientos que no estaba en los planes de nadie.


Por eso es que no suelo descartar las ideas o sugerencias que me acercan amigos o conocidos. Solo hay que esperar el momento oportuno para que la nueva pieza vea la luz.


Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 19 de febrero de 2010

Las artesanías del alma

“Que no se te olvide, hacé las cosas con toda el alma, porque en algún momento siempre hay alguien que te ve”, estas palabras son de la actriz argentina María Rosa Fugazot, dichas en un reportaje aparecido, hace poco días, en la sección espectáculos del diario Clarín de Buenos Aires.


Ahora me dio cuenta que siempre, desde que comencé a dedicarme a las artesanías enteladas, hago lo que dice Fugazot. En forma inconsciente, pero lo hago.


La semana pasada, en las Noticias Enteladas, mostré mi último trabajo por encargo: la Numerela 40. No tomé consciencia de lo que había hecho hasta mostrar públicamente la pieza.

De Piezas enteladas a medida

Empezando por la clienta hasta personas, vía mail, que no se conocen entre sí, han elogiado de las más diversas formas mi trabajo como artesano.


Por eso cuando leí el final del reportaje del diario Clarín me dije: eso es lo que habitualmente hago. No tomo consciencia en el momento o lo noto cuando alguna persona me lo marca. Para mí es algo natural.


Además cuando se logra cierta excelencia en el trabajo de uno no importa en que rubro o área, no se puede defraudar a los seguidores, ni al público en general.

De Piezas enteladas a medida

Lograr el mejor resultado, no siempre es posible, pero de ahí a realizar el trabajo de artesano de taquito es una chantada, como decimos en Argentina. Hay que ser coherente con uno mismo

Se puede cambiar de rumbo, uno puede tener otras inquietudes, pero siempre apuntando a la calidad en la tarea realizada. Por respeto a uno mismo.


Ahora hay algo que es muy movilizador para la creatividad de un artesano, al menos lo es para mí. Y es el estímulo de una clienta, en este caso, que me pidió un regalo de cumpleaños diferente para un amigo que cumple un número redondo.


Sin esa motivación del cliente o clienta puede faltar algo en la creatividad de un artesano o artesana. Ideas siempre hay, pero a veces necesitan de un empujón.

 

Mauricio Uldane
artesano entelador

sábado, 13 de febrero de 2010

Noticias Enteladas, Número 46, Año 3


Un número a medida


La Numerela fue un regalo de cumpleaños para el amigo de una clienta que cumplía 40 años. Mi clienta quiso hacerle a su amigo un regalo especial y original por el número redondo que cumplía.

Buscó en Internet algo diferente para su amigo y dio con mi página. Allí encontró una Numerela 10 que le regalé al hijo de un amigo cuando cumplió sus 10 años. Eso fue hace casi seis años.


Durante el año 2002 le regalé a mi amigo Luis Pérez una Numerela 40 pintada, cuando cumplió sus cuarenta años. Esta pieza fue la que generó la Numerela con el número 10 para su hijo Julián.

El número 40, de mi clienta, está entelado en jean usado y en la parte trasera tiene compartimientos con sus respectivas puertas. El número 4 está armado en fibrofácil (MDF), en cambio el número 0 lo hice con dos tubos de cartón de diferentes diámetros. Además el frente y la espalda del 0 están hechas en fibrofácil (MDF), lo mismo que las dos puertas traseras.


Como tiradores usé botones de jean de pantalones usados. Estos botones son los chicos que se usan en la bachicha, en cambio del cierre relámpago o cremallera.

El interior de los números fue entelado usando un jean viejo. Lo mismo que el exterior de los números y la base de apoyo.


Los números tienen un tipo de jean que hace juego con el de la base. De esta forma el número 40 se destaca de la base donde está apoyado.

La base tiene cuatro ruedas giratorias de plástico atornilladas a la base de fibrofácil (MDF). Así se convierte en un mueblecito que se puede desplazar de un lado a otro.

Las puertas del número 4 y el 0 tienen cierres imantados iguales a los usados en los muebles de cocina o aparadores. Con lo que se consigue una mejor calidad en la apertura y cierre de las puertas.

Más de uno se sorprenderá al dar vuelta el número 40 y encontrarse con un aparador un tanto raro y encima con ruedas giratorias.

En la próxima entrega de Noticias Enteladas habrá más novedades de piezas armadas a pedido y a medida del cliente.


Mauricio Uldane
artesano entelador

jueves, 4 de febrero de 2010

Así lo hice (tercer entrega)

Los calendarios perpetuos

La patrona de mi mamá de un veraneo que pasó en la provincia de Córdoba le trajo un calendario perpetuo. El fin era que yo copiara el modelo para hacer algo parecido.

La pieza que trajo era bastante mala pero la idea era buena. Había visto esos calendarios en algunas casas del ramo pero nunca me habían interesado. Con la pieza en la mano decidí hacer un rediseño para adaptarla a mi trabajo de entelado. Para eso le cambié la disposición de los días, los meses y la fecha.

Además el objetivo era darle una mejor terminación a la pieza. Por ejemplo que todos los agujeros de las maderitas coincidieran en el perno de madera. Lo que hice a mi gusto fue el diseño de las maderitas que tienen los números, los días y los meses.

Al principio armé calendarios de mesa y de pared. Cada uno tenía un diseño diferente para lograr tener una línea que mantuviera el diseño armé una plantilla para reproducir el mismo calendario en el tiempo.

 



De Calendarios perpetuos



Eso fue hace unos diez años, ahí comencé con los calendarios perpetuos de pared que bauticé Fechela. Los hice entelados en jean, piqué, algodón y arpillera. También los hice y hago pintados en acrílico.


Antes los números y las letras de las maderitas los pintaba con pincel. Hoy los pinto usando un envase vacío de pintura bidimensional rellenado con pintura acrílica. Me sirve como lápiz y de paso el trazo tiene volumen con lo cual queda mucho mejor.

Básicamente la Fechela es un pedazo de fibrofácil (MDF) y las molduras son medios tubos de cartón. Que en realidad son cilindros de cartón, cortados por la mitad, donde viene enrollado el papel térmico que se usa en los fax. Las maderitas de números, meses y días son también de fibrofácil (MDF).


Años más tarde armé un calendario perpetuo de pared con un rollo de papel en la parte de abajo. Lo hice como regalo para mi amiga Mónica Savigliano. Además delante del rollo tenía una hoja de sierra júnior barnizada para poder cortar la tira de papel.

 



De Calendarios perpetuos


Terminé de incorporarlo como otra pieza en el catálogo de mis artesanías enteladas. Así nacieron las Fechapelas. Armé solamente dos piezas de este modelo que no ha tenido éxito como calendario y anotador. Veremos que pasa este año que recién comienza.


A mediados del 2009 el padre de mi amiga Inés Dzienczarski me encargó un calendario perpetuo de mesa. En realidad me pidió dos para llevar de regalo a la provincia de Tucumán en un viaje que tenía que realizar.

 



De Calendarios perpetuos


Un nuevo nacimiento tuvo lugar: las Fechamelas. Que tienen dos patas, que son dos tubos de cartón, las cuales están rellenadas con arena para que la pieza tenga peso propio y no se tumbe.


El diseño se mantiene aunque sean diferentes modelos de calendarios perpetuos. La idea es que tenga una coherencia como línea de calendarios.


Mauricio Uldane
artesano entelador





viernes, 22 de enero de 2010

La publicidad en el blog

El año pasado en el mes de noviembre se cumplió un año de la publicidad en este blog. Usé Google AdSense para poner avisos publicitarios en el sitio. No lograron mover el amperímetro pese a que modifique los avisos y lugares.

Desde noviembre de 2008 a noviembre de 2009 el sitio solo generó 3,75 dólares de ingresos por clicks. Como se ve un desastre. Por eso decidí retirar todos los avisos publicitarios a través de Google. Creo que el tiempo transcurrido fue suficiente.

Si en un año no pasó nada no se justifica molestar a los visitantes del blog con publicidad que a la larga no reporta beneficios económicos. Los avisos los puse para que generaran recursos para solventar otros emprendimientos dentro del blog o en otro blog paralelo

La idea básica de poner publicidad fue poder tener dinero que financiara, por ejemplo, cursos virtuales de entelados o paso a paso del armado de artesanías enteladas. Con Google AdSense no fue posible.



Ahora estoy probando con avisos de Mercado Libre. El sitio de Mercado Libre de Argentina me propuso poner publicidad en mi blog. Fueron ellos los que me acercaron la propuesta vía mail. Antes también me lo ofertaron, pero no los tuve en cuenta. Probaremos que pasa y luego de un tiempo prudencial, que no será de un año, veremos que pasa.

No pongo publicidad en el sitio para hacerme millonario sino que busco financiar emprendimientos paralelos, para los cuales no encuentro otro tipo de financiación. Los talleres artísticos siguen brillando por su ausencia. Por lo tanto no hay cursos de entelados en vivo y en directo, como se decía allá a lo lejos en la televisión argentina.

Espero que esta segunda oportunidad tenga algún fruto, sino buscaré por otro lugar. Siempre termina apareciendo una solución al problema económico.




Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 15 de enero de 2010

Noticias Enteladas, Número 45, Año 2

Los relojes cuadrados

Llegaron los Cuadrajelas para ampliar la línea de relojes entelados que armo con fibrofácil (MDF) y cartón.
 
La nueva línea la integran dos relojes uno de mesa y otro de pared. El de mesa fue entelado totalmente en jean, usando dos tipos diferentes de jean. Los tipos de jean con que entelé este reloj eran viejos pantalones usados.

El vidrio del frente se puede remover sacando la tapa superior que está puesta a presión. De esa manera se tiene acceso al tornillo del cañón de la máquina del reloj.

En la parte trasera hay una tapa que oculta la máquina del reloj. Removiéndola se puede cambiar la pila AA o poner en hora el reloj.


La base del Cuadrajela de mesa posee cuatro patitas de goma en la parte inferior para apoyar sobre las superficies sin dañarlas.

El otro modelo que integra esta nueva línea es un reloj de pared entelado en corderoy negro y en jean negro. El fondo del cuadrante está entelado en una tela labrada y los números en jersey de algodón.

Un capítulo aparte son los números que fueron entelados y son de cartón de 2 y 3 milímetros. De 2 milímetros son los de color lila y los de color violeta son de 3 milímetros.

El diseño del cuadrante es mío y cuando lo terminé me di cuenta que parece un reloj viejo. Con un diseño parecido a los relojes de la década del 40 o 50.


La caja del Cuadrajela de pared está entelada en corderoy negro y la parte posterior en jean negro. Ambas telas eran viejos pantalones usados.

El cilindro de cartón posterior, entelado con corderoy negro, aloja la máquina del reloj. Desde allí podemos cambiar la pila AA y ponerlo en hora.

El frente de vidrio es removible al igual que el modelo de mesa. Armo los relojes pensando en futuros arreglos o roturas. Al menos a mí me gustaría comprar una artesanía que piensa a futuro.

Espero que les guste esta nueva línea de relojes cuadrados. Un día me levanté con ganas de armar relojes cuadrados y aquí están.

Hasta un nuevo encuentro con las Noticias Enteladas.

Mauricio Uldane
artesano entelador


viernes, 8 de enero de 2010

Así lo hice (segunda entrega)

Los tarjeteros para heladera


Hoy los tarjeteros con imanes serán los protagonistas de esta nueva columna del blog. Los Tarjeterelas nacieron para aprovechar las viejas cajas de disco de 5 y ¼ de pulgada.




Hablo del siglo 20 donde las primeras computadoras personales usaban como soporte magnético los disco de 5 y ¼. Todavía las PC venían con disqueteras. ¿Se acuerdan? Los que se recuerrden ya tienen unos años encima.


Tratando de usar esas viejas cajas que había guardado, y estaban arrumbadas en mi casa, nació una pieza de uso práctico.




Agregándoles a las paredes de las cajas un capa de cartón napa de 2 milímetros las hice más reforzadas. De esta forma en el dorso les puse tiras de imanes de goma. Usé unos imanes que tenía de burletes de puertas de heladera. Cuando se me acabaron comencé a comprar la tira de imán de goma. Nada se tira, todo se usa y por consiguiente se transforma.


Como molduras usé manijas de bolsas de cartón, esas que nos suelen dar en los comercios de ropa. Esos pedazos de sogas trenzadas me sirvieron para darles un poco de diseño a la pieza.


Así nacieron las Tarjeterelas: tarjeteros con imanes. La idea básica era hacer una artesanía práctica y barata. En esos tiempos, hace más de 10 años, venía de armar piezas únicas y estos tarjeteros fueron una bisagra en mis artesanías enteladas.


Tuvieron cierto éxito y al poco tiempo se me habían acabado las cajas de los discos de 5 y ¼.




Entonces para no perder el mercado y los clientes, en realidad clientas, busqué la forma de copiar el modelo de la caja y armarlas con cartón más grueso. Comencé a usar cartón napa de 3 milímetros y con este material seguí construyendo muchas unidades más. El resultado era el mismo y hasta con mejor rigidez.


Hace unos tres años cambié el cartón napa, que elevó mucho su precio, por fibrofácil (MDF) de 3 milímetros. El temor fue que pesara más y los imanes no soportaran el peso. Todo lo contrario el peso era igual o menor al cartón, pero con una rigidez superior.


Además no lo afectan los cambios de humedad. En cuanto al armado se ganó en no tener que masillar la pieza, ya que el fibrofácil (MDF) no necesita ser endurecido.


En un principio me volvía loco entelado el interior de estos tarjeteros. La práctica me facilitó las cosas. Con el tiempo, y una vez seriado el modelo, hice moldes para las telas que van en la superficie interna y externa de los Tarjeterelas.


Todavía hoy se sigue vendiendo, no con el entusiasmo de los primeros años, pero tiene el atractivo de ser una pieza muy práctica.




El mejor enganche con el público es que puedo hacerle el tarjetero que combine con los muebles de la cocina. Porque también los hago pintados con acrílico, un poco más caros pero personalizados a gusto del cliente.


Una pieza que nació por aprovechar algo que iba a la basura y se convirtió en una pieza práctica y original.


Mauricio Uldane
artesano entelador