Mostrando entradas con la etiqueta cliente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cliente. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de enero de 2026

Anotadela G, anotador con imanes

Luego de una docena de años de no armar anotadores, un cliente, me encargó un Anotadela, que pasé a bautizar como “G”. Ya que es más largo que los anotadores con imanes que hice en el pasado. 


El pedido 

La consulta llegó por WhatsApp, otros tiempos, antes llegaba por mail o por teléfono fijo. Pero pasaron unos doce años y las comunicaciones cambiaron y mucho. 

Pero la forma de fabricar mis artesanías enteladas no se ha modificado mucho. Tuve que apelar a mi memoria, y rescatar, la experiencia de hacer estos anotadores. Diría que se aplica el dicho “es como andar en bicicleta”. 

Es decir que, aunque pasen años, y uno pueda estar oxidado, recupera de algún lugar de la mente la experiencia adquirida en hacer artesanías con las propias manos. Les digo que en parte es terapéutico.


El anotador 

Este Anotadela G en el dorso tiene imanes para poner en la puerta de la heladera, una puerta metálica, o un mueble del mismo tipo. La letra “G” fue una elección porque es más largo de los modelos que hice antes del año 2014. 

Año que parecería ser el último que hice este tipo de anotadores. El largo es de 35 centímetros, el ancho de 10 centímetros y la profundidad de 8,5 centímetros. 

El cliente lo eligió entelado en arpillera. Por donde apoya el papel obra tiene una tela cuadrillé. De esta forma se puede escribir con comodidad. El rollo de papel obra es de 57 milímetros ancho por 30 metros de largo. 


Consideraciones finales 

El Anotadela G quedará como otro modelo de anotador con imanes. Uno nunca sabe cuándo aparecerá un cliente interesado. Aunque pasen una docena de años. El tema que los siga haciendo, o que tenga el interés en hacerlos. 



Mauricio Uldane
Artesano entelador
 

entelados.weebly.com/anotadores.html

 

#AnotadelaG, #Anotadela, #artesaníasenteladas, #MauricioUldane, #artesanoentelador, #anotador, #imanes, #cliente, #artesanía, #pedido

lunes, 31 de enero de 2011

¡Vendí el reloj!

Sí, después de de más de cuatro años vendí el Relojela de mesa de jean y corderoy. Lo había armado en septiembre de 2004 y estuvo todo ese tiempo esperando su dueño o dueña.


Se fue como regalo de aniversario de casamiento. El consuegro de un muchacho, que estaba trabajando en casa, cumplía ese sábado sus 30 años de casado. No sabía que regalarle, no se decidía por un presente acorde con el aniversario.

Le solucioné el problema ofreciéndole, medio en broma, el reloj de mesa que dormía plácidamente esperando a alguien que lo adquiriese.



Al lunes siguiente le pregunté como le había ido con el reloj y me dijo: "quedé como un duque". Por suerte para él, para su consuegro y para mí el regalo le encantó a todos.



En estos casos la alegría es doble. Por un lado el cliente queda bien con el presente. Por otro lado el que recibe el regalo queda contento. Por último quedo satisfecho porque lo que hice con tanto amor y pasión, que sirvió para alegrarle la vida a alguien, lo cual no es poco.



Cuando esto sucede siento revalorizar lo que vengo haciendo hace tanto años. Es como retroalimentarme y darme más fuerza y entusiasmo para seguir por el mismo camino.



Mauricio Uldane
artesano entelador