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sábado, 19 de mayo de 2018

Un regalo diferente

Una compañera de trabajo de mi hermana me encargó, como regalo de cumpleaños, para uno de sus sobrinos un buzón alcancía del tamaño chico. La particularidad que tiene estampado su nombre en la cabeza del buzón.


El buzón alcancía, llamado Buzonela, fue muy bien recibido por Valentín, tal el nombre del sobrino de esta clienta. No solo eso sino que logró recaudar bastante dinero en su día de cumpleaños.

La clienta no tenía idea qué regalarle a sus dos sobrinos. Así que se decidió por los buzones alcancías entelados que vengo fabricando desde mediados del año 2003. Lo bueno que ella los conoce desde hace años.


Porque no solo tiene cerradura en la puerta sino que además tiene una especie de trampa que impide sacar las monedas, o billetes, que se introducen en su interior. En este caso tiene la boca de entrada más grande para facilitar la introducción de billetes.

Ahora tengo que hacer otro buzón para el otro sobrino de la clienta. Este fue para el mes de marzo, pero no he tenido tiempo antes para contarles de este buzón alcancía, que fue un regalo diferente.


Lo bueno es que el chico quedó contento con su buzón y además le sirvió, y le servirá, para atesorar el dinero que ponga en su interior. Los Buzonela no solo son una artesanía original, sino que cumplen con una utilidad de uso diario.

Les dejo una dirección de correo electrónico para los interesados en estos buzones alcancías, hay un modelo un poco más grande, que fabrico de manera artesanal: consultasbuzonela@gmail.com.


También les dejo la dirección de la página de los Buzonela donde podrán encontrar todos los modelos y tamaños de buzones entelados que fabrico a pedido, y que también, los más grandes, se alquilan para casamientos, 15 años y demás necesidades: buzonela.com

Mauricio Uldane
Artesano entelador

lunes, 27 de agosto de 2012

El buzón número 200


Los buzones alcancías entelados, Buzonelas, han llegado a las 200 piezas construidas. Para conmemorar dicho número entelé uno de mis buzones con arpillera. Una manera de hacerlo un poco más rústico.


Aclaro que las piezas conmemorativas (100 y 200) no están a la venta. El número 100 fue entelado en jean y sigue perteneciendo a mi colección de buzones alcancías.

Pero esto también significa un paso hacia el futuro, porque sin bien los buzones alcancías chicos no los entelo o pinto en otros colores que los que tuvieron los buzones de correo de Argentina, los medianos y los grandes sí.


Por eso les anticipo que los buzones medianos saldrán entelados en diversas telas y sí estarán a la venta. Lo mismo que pintados en otros colores que no fueran los oficiales del Correo Argentino.

Próximamente verán los nuevos entelados para los buzones alcancías medianos. Un poco de paciencia.

Mauricio Uldane

miércoles, 5 de agosto de 2009

Cómo usar lo descartable

Las molduras de un baúl cilíndrico (Cilindrela) se pueden hacer con las manijas de las bolsas de cartón, esas que nos dan cuando compramos ropa. El cuerpo del baúl es un tubo de cartón que desechan en las ópticas. Dichos tubos o cilindros están dentro de las máquinas de revelado. Los tubos son la base que contienen al papel fotográfico.

Esos tubos de cartón también me sirven para armar mis
buzones alcancías (Buzonela). Los buzones también tienen parte de una caja de ravioles. El cartón de la caja la uso para armar parte de la cabeza de los buzones. Una percha vieja de madera también puede servir para la construcción de la alcancía. El gancho de alambre es ideal para hacer los pernos de la puerta.
De Baúles entelados


Nunca pensaron que dentro del fax podía existir algo que me sirva para hacer las molduras de un
calendario perpetuo de pared (Fechela). Bueno, el tubo de cartón que contiene el papel térmico cortado al medio se convierte en dos molduras. La pizza también interviene en el armado del calendario perpetuo. Lo hace con el hilo que ata la caja de la pizza. Ese hilo me sirve para hacer el galón que luego pinto en dorado.
De Buzones alcancías


¿Qué hacer con una vieja hoja de sierra júnior? La sierra de corte del papel de un
anotador de mesa (Anotamela). Para que no se oxide me tomo el trabajo de barnizarla. Además con una hoja júnior la corto al medio y obtengo dos sierras de corte de papel. Los tornillos que la sujetan al cuerpo del anotador de mesa pueden provenir de una vieja calculadora de mesa.
De Calendarios perpetuos


Los ejemplos anteriores son una muestra de cómo se pueden aprovechar materiales que tienen como destino el tacho de la basura. Hay que tener la suficiente visión para ver que nos sirve para la pieza que vamos a crear. No todo sirve, pero hay mucho material que se tira y todavía tiene utilidad en este mundo descartable que nos quieren imponer. Volvamos a reutilizar materiales no sólo por una cuestión ecológica, sino por una razón económica. Dejemos de gastar nuestro dinero en cosas descartables. Veamos que hacían nuestros abuelos en el pasado. El pasado puede ser la base de nuestro futuro.

De Anotadores de rollo de papel entelados


Mauricio Uldane
artesano entelador

miércoles, 29 de julio de 2009

Noticias Enteladas Número 37 Año 2

Buzones, vendo buzones

El año 2003 marcó el inicio de mi producción de
buzones alcancías. Como siempre por un juego, en realidad como un regalo para mi amiga Inés Dzienczarski Al finalizar el día tenía dos pedidos de buzones. Entendí que algo pasaba con esta pieza tan especial. Por supuesto que todo lo hice en forma inconsciente, como siempre. No pensaba que seis años más tarde seguiría armando buzones.


El tamaño actual del buzón es diferente al de mi amiga Inés. En la foto anterior se puede apreciar la diferencia. Al día de hoy llevo construidos 133 buzones alcancías. La cifra ha crecido gracias al aporte de Claudio Bonel como vendedor. Con su colaboración y la
promoción de venta hemos logrado vender muchos buzones.


El buzón alcancía, más conocido como
Buzonela, se ha convertido en un clásico. Por eso lo uso como imagen de mis artesanías enteladas. Donde me piden una imagen subo la del buzón rojo o las de los tres buzones que está más arriba.

Algunos clientes no se conforman con el tamaño actual de mis buzones alcancías. Entonces les ofrezco el extra grande de 40 centímetros de alto. Vale aclarar que he recibido pedidos de buzones de 1 metro de alto por 40 centímetros de diámetro. Lamentablemente no he podido satisfacer la demanda por no conseguir la materia prima. Lo cual no quita la posibilidad de poder realizarlos en algún momento de mi vida.


Estas líneas tratan de ser un pequeño homenaje, a esta pieza tan especial, que me sigue dando alegrías y satisfacciones. Además de alimentar mi billetera. Porque la vida es una interrelación de cosas y no hechos aislados. La alegría del ego no quita la felicidad del bolsillo.

Hasta la próxima entrega de Noticias Enteladas.


Mauricio Uldane
artesano entelador

jueves, 28 de mayo de 2009

Lo que tengo a mano

El principio básico de mis artesanías es trabajar con lo que más a mano tengo. No por no gastar, aunque se bajan mucho los costos, sino para usar materiales que irían a la basura.

Por ejemplo mi amiga Mónica Savigliano me guarda jean de todo tipo de forma y color. Cada vez que voy a su casa me vuelvo con una bolsa de pantalones de jean usados.

Esos viejos pantalones servirán para entelar mis artesanías. Como me sirven tubos o cilindros de cartón para armar mis
buzones alcancías. También una vieja sábana de algodón me servirá para entelar ese buzón alcancía.

La ropa vieja también es un material a tener en cuenta para entelar mis artesanías. Polleras (faldas, aclaro para aquellos que no son argentinos), blusas, camisas o pantalones. Todo puede servir como tela para entelar una pieza en su exterior como su interior.

Las viejas calculadoras que no sirven me las regalan para que las desarme. ¿Con qué fin? Con el fin de rescatar los tornillos que tienen un cromado increíble. He desarmado, buscando tornillos una videograbadora, una cámara de video y una lectora de CD. Siempre se rescatan tornillos con un acabado espectacular. Esos tornillos luego se usaran en los herrajes de mis artesanías enteladas.

Los materiales a rescatar, para reutilizar, son variados y de diferentes procedencias. Hay que estar atento y ver que utilidad me puede proporcionar, ese material, a futuro.

De Cofres entelados


Ahora, cuando consigo una determinada tela y entelo una caja, por ejemplo, implica que si alguien quiere otra igual, tal vez no tenga la misma tela. De esta forma la pieza pasa casi a ser única.

Por eso suelo mezquinar algunas telas, porque si alguien me pide una pieza igual puedo cumplir con el pedido. Hay telas que las guardo para determinadas piezas, sobre todo para entelar los interiores. Son telas que de comprarlas el costo de la pieza sería muy superior.

Me acercan diversos tipos de materiales para usar, pero hay que tener el suficiente discernimiento para evaluar si me va a servir o no.

De Cofres entelados


Mauricio Uldane
artesano entelador

jueves, 27 de septiembre de 2007

Vendo buzón en buen estado

El primer buzón alcancía que armé fue a mediados de 1999. Lo hice para Quique Pesoa, un juntador de cosas viejas, no de antigüedades. Le regalé algo antiguo, pero hecho en la actualidad. Para este primer buzón recurrí a la memoria y por eso la puerta la hice al revés. Más tarde investigando fotos me di cuenta del error. La alcancía buzón tenía en su interior la saca en donde caen las monedas. La bolsa en cuestión se puede sacar del interior y cerrar la boca por medio de una soguita.

 
Mi cuñado, Marcelo Ramírez, empezó a decirme que él también quería un buzón alcancía. Lo tuve dos años penando. Un día se me apareció por casa con un cilindro de cartón de más de un metro de alto por 15 centímetros de diámetro. Ya no podía negarme a construirle un buzón. Puse manos a la obra y para su cumpleaños, en 2002, le regalé su ansiado buzón.

 
Al cumpleaños de mi cuñado vino una amiga en común, Inés Dzienczarski, cuando vio el buzón quiso uno de inmediato. “No tan grande, uno más chico porque quiero empezar a ahorrar”, palabras de mi amiga. Ahí comenzó otra etapa. Para el cumpleaños de ese año no se lo hice, tuvo que esperar al año siguiente.

Para entonces había conseguido otro tipo de cilindro o cono de cartón que me permitió armar el buzón con cerradura, tal como le había hecho a mi cuñado. Así fue como el 8 de abril de 2003, cumpleaños de Inés, se convierte en la fecha de inicio de la serie de buzones alcancías con cerradura.Ese día tenía que concurrir a mi odontólogo, el Dr. Carlos Alonso. Al cual le mostré el regalo para mi amiga Inés. Quería que se lo dejara. Tuve que explicarle que era un regalo para una amiga que cumplía años ese mismo día. Lo convencí y arreglé hacerle otro buzón, lo quería para su nieto.

Mi día siguió con una visita a la radio. Por aquel tiempo Quique Pesoa tenía un programa, “La vereda”, en Radio de la Ciudad (OnceDiez). Mostré el buzón y otra vez el mismo efecto: “quiero uno”. Esta vez la que me pedía un buzón era Pupi Neufeld, locutora de la radio. Nuevamente accedí a hacerle otro buzón que le regalaría a una amiga.Mientras viajaba a la casa de mi amiga Inés pensaba que algo había en los buzones que atraía a la gente de esa manera. Para eso mi amiga ya sabía que le llevaba de regalo un buzón. Le mostré el buzón a Pesoa y este lo describió al aire, como solo él sabe hacerlo. La madre de mi amiga era oyente del programa y la llamó por teléfono para contarle lo del buzón.

Esos buzones eran más altos que los actuales. Por pedidos de varios potenciales clientes reduje el tamaño y el precio. De estos buzones hice 12 piezas hasta la fecha. De los otros, los actuales más petisos, tengo armados, hasta el momento de escribir estas líneas, 87 piezas.De mi paso por las calles de Palermo Viejo nacieron los buzones para guardar billetes, además de monedas. Los clientes que visitaban la zona me pedían buzones para ahorrar billetes en cambio de monedas. Tuve que modificar las gargantas, así se denominan las entradas, de los buzones. Ya que los normales tienen una aleta interna que impide sacar la moneda que se metió, salvo que se abra la puerta.

A mediados de este año incorporé los otros colores históricos de los buzones. Me tomé el trabajo de acercarme al Museo Postal y Telegráfico para averiguar datos técnicos de los buzones. Allí Soledad Maidana y Carlos Barba me atendieron muy bien, dándome toda la información que les solicite.
La idea era hacer una serie de buzones pintados en amarillo y negro y en azul y amarillo, colores que fueron usados por el correo oficial en diferentes etapas de la historia de la empresa postal.

Así llegamos al 2007 con tres años haciendo y vendiendo buzones a la gente. Clientes que compran contentos y algunos hasta reinciden en la compra.El fenómeno buzón tiene distintos motivos que mueven recuerdos o sentimientos. Para los más viejos les recuerda los buzones de las esquinas. A otras personas les rememora las cartas que dejaban en su interior cuando eran muy chicos y algún adulto tenía que alzarlos para poder ingresar el sobre. Muchos recuerdan como ahorraban en buzones alcancía de lata o plástico en su infancia.

Los sentimientos son cálidos y afectuosos para con los buzones alcancías. Los buzones están muy presentes en la memoria colectiva de los argentinos. Aunque para algunos es una cosa del pasado, sin embargo en algunos barrios de la ciudad de Buenos Aires siguen prestando su servicio al Correo Argentino.Por eso sigo vendiendo buzones, y la gente los compra contenta.

Mauricio Uldane
artesano entelador

San Miguel, Buenos Aires, Argentina