viernes, 19 de febrero de 2010

Las artesanías del alma

“Que no se te olvide, hacé las cosas con toda el alma, porque en algún momento siempre hay alguien que te ve”, estas palabras son de la actriz argentina María Rosa Fugazot, dichas en un reportaje aparecido, hace poco días, en la sección espectáculos del diario Clarín de Buenos Aires.


Ahora me dio cuenta que siempre, desde que comencé a dedicarme a las artesanías enteladas, hago lo que dice Fugazot. En forma inconsciente, pero lo hago.


La semana pasada, en las Noticias Enteladas, mostré mi último trabajo por encargo: la Numerela 40. No tomé consciencia de lo que había hecho hasta mostrar públicamente la pieza.

De Piezas enteladas a medida

Empezando por la clienta hasta personas, vía mail, que no se conocen entre sí, han elogiado de las más diversas formas mi trabajo como artesano.


Por eso cuando leí el final del reportaje del diario Clarín me dije: eso es lo que habitualmente hago. No tomo consciencia en el momento o lo noto cuando alguna persona me lo marca. Para mí es algo natural.


Además cuando se logra cierta excelencia en el trabajo de uno no importa en que rubro o área, no se puede defraudar a los seguidores, ni al público en general.

De Piezas enteladas a medida

Lograr el mejor resultado, no siempre es posible, pero de ahí a realizar el trabajo de artesano de taquito es una chantada, como decimos en Argentina. Hay que ser coherente con uno mismo

Se puede cambiar de rumbo, uno puede tener otras inquietudes, pero siempre apuntando a la calidad en la tarea realizada. Por respeto a uno mismo.


Ahora hay algo que es muy movilizador para la creatividad de un artesano, al menos lo es para mí. Y es el estímulo de una clienta, en este caso, que me pidió un regalo de cumpleaños diferente para un amigo que cumple un número redondo.


Sin esa motivación del cliente o clienta puede faltar algo en la creatividad de un artesano o artesana. Ideas siempre hay, pero a veces necesitan de un empujón.

 

Mauricio Uldane
artesano entelador

sábado, 13 de febrero de 2010

Noticias Enteladas, Número 46, Año 3


Un número a medida


La Numerela fue un regalo de cumpleaños para el amigo de una clienta que cumplía 40 años. Mi clienta quiso hacerle a su amigo un regalo especial y original por el número redondo que cumplía.

Buscó en Internet algo diferente para su amigo y dio con mi página. Allí encontró una Numerela 10 que le regalé al hijo de un amigo cuando cumplió sus 10 años. Eso fue hace casi seis años.


Durante el año 2002 le regalé a mi amigo Luis Pérez una Numerela 40 pintada, cuando cumplió sus cuarenta años. Esta pieza fue la que generó la Numerela con el número 10 para su hijo Julián.

El número 40, de mi clienta, está entelado en jean usado y en la parte trasera tiene compartimientos con sus respectivas puertas. El número 4 está armado en fibrofácil (MDF), en cambio el número 0 lo hice con dos tubos de cartón de diferentes diámetros. Además el frente y la espalda del 0 están hechas en fibrofácil (MDF), lo mismo que las dos puertas traseras.


Como tiradores usé botones de jean de pantalones usados. Estos botones son los chicos que se usan en la bachicha, en cambio del cierre relámpago o cremallera.

El interior de los números fue entelado usando un jean viejo. Lo mismo que el exterior de los números y la base de apoyo.


Los números tienen un tipo de jean que hace juego con el de la base. De esta forma el número 40 se destaca de la base donde está apoyado.

La base tiene cuatro ruedas giratorias de plástico atornilladas a la base de fibrofácil (MDF). Así se convierte en un mueblecito que se puede desplazar de un lado a otro.

Las puertas del número 4 y el 0 tienen cierres imantados iguales a los usados en los muebles de cocina o aparadores. Con lo que se consigue una mejor calidad en la apertura y cierre de las puertas.

Más de uno se sorprenderá al dar vuelta el número 40 y encontrarse con un aparador un tanto raro y encima con ruedas giratorias.

En la próxima entrega de Noticias Enteladas habrá más novedades de piezas armadas a pedido y a medida del cliente.


Mauricio Uldane
artesano entelador

jueves, 4 de febrero de 2010

Así lo hice (tercer entrega)

Los calendarios perpetuos

La patrona de mi mamá de un veraneo que pasó en la provincia de Córdoba le trajo un calendario perpetuo. El fin era que yo copiara el modelo para hacer algo parecido.

La pieza que trajo era bastante mala pero la idea era buena. Había visto esos calendarios en algunas casas del ramo pero nunca me habían interesado. Con la pieza en la mano decidí hacer un rediseño para adaptarla a mi trabajo de entelado. Para eso le cambié la disposición de los días, los meses y la fecha.

Además el objetivo era darle una mejor terminación a la pieza. Por ejemplo que todos los agujeros de las maderitas coincidieran en el perno de madera. Lo que hice a mi gusto fue el diseño de las maderitas que tienen los números, los días y los meses.

Al principio armé calendarios de mesa y de pared. Cada uno tenía un diseño diferente para lograr tener una línea que mantuviera el diseño armé una plantilla para reproducir el mismo calendario en el tiempo.

 



De Calendarios perpetuos



Eso fue hace unos diez años, ahí comencé con los calendarios perpetuos de pared que bauticé Fechela. Los hice entelados en jean, piqué, algodón y arpillera. También los hice y hago pintados en acrílico.


Antes los números y las letras de las maderitas los pintaba con pincel. Hoy los pinto usando un envase vacío de pintura bidimensional rellenado con pintura acrílica. Me sirve como lápiz y de paso el trazo tiene volumen con lo cual queda mucho mejor.

Básicamente la Fechela es un pedazo de fibrofácil (MDF) y las molduras son medios tubos de cartón. Que en realidad son cilindros de cartón, cortados por la mitad, donde viene enrollado el papel térmico que se usa en los fax. Las maderitas de números, meses y días son también de fibrofácil (MDF).


Años más tarde armé un calendario perpetuo de pared con un rollo de papel en la parte de abajo. Lo hice como regalo para mi amiga Mónica Savigliano. Además delante del rollo tenía una hoja de sierra júnior barnizada para poder cortar la tira de papel.

 



De Calendarios perpetuos


Terminé de incorporarlo como otra pieza en el catálogo de mis artesanías enteladas. Así nacieron las Fechapelas. Armé solamente dos piezas de este modelo que no ha tenido éxito como calendario y anotador. Veremos que pasa este año que recién comienza.


A mediados del 2009 el padre de mi amiga Inés Dzienczarski me encargó un calendario perpetuo de mesa. En realidad me pidió dos para llevar de regalo a la provincia de Tucumán en un viaje que tenía que realizar.

 



De Calendarios perpetuos


Un nuevo nacimiento tuvo lugar: las Fechamelas. Que tienen dos patas, que son dos tubos de cartón, las cuales están rellenadas con arena para que la pieza tenga peso propio y no se tumbe.


El diseño se mantiene aunque sean diferentes modelos de calendarios perpetuos. La idea es que tenga una coherencia como línea de calendarios.


Mauricio Uldane
artesano entelador





viernes, 22 de enero de 2010

La publicidad en el blog

El año pasado en el mes de noviembre se cumplió un año de la publicidad en este blog. Usé Google AdSense para poner avisos publicitarios en el sitio. No lograron mover el amperímetro pese a que modifique los avisos y lugares.

Desde noviembre de 2008 a noviembre de 2009 el sitio solo generó 3,75 dólares de ingresos por clicks. Como se ve un desastre. Por eso decidí retirar todos los avisos publicitarios a través de Google. Creo que el tiempo transcurrido fue suficiente.

Si en un año no pasó nada no se justifica molestar a los visitantes del blog con publicidad que a la larga no reporta beneficios económicos. Los avisos los puse para que generaran recursos para solventar otros emprendimientos dentro del blog o en otro blog paralelo

La idea básica de poner publicidad fue poder tener dinero que financiara, por ejemplo, cursos virtuales de entelados o paso a paso del armado de artesanías enteladas. Con Google AdSense no fue posible.



Ahora estoy probando con avisos de Mercado Libre. El sitio de Mercado Libre de Argentina me propuso poner publicidad en mi blog. Fueron ellos los que me acercaron la propuesta vía mail. Antes también me lo ofertaron, pero no los tuve en cuenta. Probaremos que pasa y luego de un tiempo prudencial, que no será de un año, veremos que pasa.

No pongo publicidad en el sitio para hacerme millonario sino que busco financiar emprendimientos paralelos, para los cuales no encuentro otro tipo de financiación. Los talleres artísticos siguen brillando por su ausencia. Por lo tanto no hay cursos de entelados en vivo y en directo, como se decía allá a lo lejos en la televisión argentina.

Espero que esta segunda oportunidad tenga algún fruto, sino buscaré por otro lugar. Siempre termina apareciendo una solución al problema económico.




Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 15 de enero de 2010

Noticias Enteladas, Número 45, Año 2

Los relojes cuadrados

Llegaron los Cuadrajelas para ampliar la línea de relojes entelados que armo con fibrofácil (MDF) y cartón.
 
La nueva línea la integran dos relojes uno de mesa y otro de pared. El de mesa fue entelado totalmente en jean, usando dos tipos diferentes de jean. Los tipos de jean con que entelé este reloj eran viejos pantalones usados.

El vidrio del frente se puede remover sacando la tapa superior que está puesta a presión. De esa manera se tiene acceso al tornillo del cañón de la máquina del reloj.

En la parte trasera hay una tapa que oculta la máquina del reloj. Removiéndola se puede cambiar la pila AA o poner en hora el reloj.


La base del Cuadrajela de mesa posee cuatro patitas de goma en la parte inferior para apoyar sobre las superficies sin dañarlas.

El otro modelo que integra esta nueva línea es un reloj de pared entelado en corderoy negro y en jean negro. El fondo del cuadrante está entelado en una tela labrada y los números en jersey de algodón.

Un capítulo aparte son los números que fueron entelados y son de cartón de 2 y 3 milímetros. De 2 milímetros son los de color lila y los de color violeta son de 3 milímetros.

El diseño del cuadrante es mío y cuando lo terminé me di cuenta que parece un reloj viejo. Con un diseño parecido a los relojes de la década del 40 o 50.


La caja del Cuadrajela de pared está entelada en corderoy negro y la parte posterior en jean negro. Ambas telas eran viejos pantalones usados.

El cilindro de cartón posterior, entelado con corderoy negro, aloja la máquina del reloj. Desde allí podemos cambiar la pila AA y ponerlo en hora.

El frente de vidrio es removible al igual que el modelo de mesa. Armo los relojes pensando en futuros arreglos o roturas. Al menos a mí me gustaría comprar una artesanía que piensa a futuro.

Espero que les guste esta nueva línea de relojes cuadrados. Un día me levanté con ganas de armar relojes cuadrados y aquí están.

Hasta un nuevo encuentro con las Noticias Enteladas.

Mauricio Uldane
artesano entelador


viernes, 8 de enero de 2010

Así lo hice (segunda entrega)

Los tarjeteros para heladera


Hoy los tarjeteros con imanes serán los protagonistas de esta nueva columna del blog. Los Tarjeterelas nacieron para aprovechar las viejas cajas de disco de 5 y ¼ de pulgada.




Hablo del siglo 20 donde las primeras computadoras personales usaban como soporte magnético los disco de 5 y ¼. Todavía las PC venían con disqueteras. ¿Se acuerdan? Los que se recuerrden ya tienen unos años encima.


Tratando de usar esas viejas cajas que había guardado, y estaban arrumbadas en mi casa, nació una pieza de uso práctico.




Agregándoles a las paredes de las cajas un capa de cartón napa de 2 milímetros las hice más reforzadas. De esta forma en el dorso les puse tiras de imanes de goma. Usé unos imanes que tenía de burletes de puertas de heladera. Cuando se me acabaron comencé a comprar la tira de imán de goma. Nada se tira, todo se usa y por consiguiente se transforma.


Como molduras usé manijas de bolsas de cartón, esas que nos suelen dar en los comercios de ropa. Esos pedazos de sogas trenzadas me sirvieron para darles un poco de diseño a la pieza.


Así nacieron las Tarjeterelas: tarjeteros con imanes. La idea básica era hacer una artesanía práctica y barata. En esos tiempos, hace más de 10 años, venía de armar piezas únicas y estos tarjeteros fueron una bisagra en mis artesanías enteladas.


Tuvieron cierto éxito y al poco tiempo se me habían acabado las cajas de los discos de 5 y ¼.




Entonces para no perder el mercado y los clientes, en realidad clientas, busqué la forma de copiar el modelo de la caja y armarlas con cartón más grueso. Comencé a usar cartón napa de 3 milímetros y con este material seguí construyendo muchas unidades más. El resultado era el mismo y hasta con mejor rigidez.


Hace unos tres años cambié el cartón napa, que elevó mucho su precio, por fibrofácil (MDF) de 3 milímetros. El temor fue que pesara más y los imanes no soportaran el peso. Todo lo contrario el peso era igual o menor al cartón, pero con una rigidez superior.


Además no lo afectan los cambios de humedad. En cuanto al armado se ganó en no tener que masillar la pieza, ya que el fibrofácil (MDF) no necesita ser endurecido.


En un principio me volvía loco entelado el interior de estos tarjeteros. La práctica me facilitó las cosas. Con el tiempo, y una vez seriado el modelo, hice moldes para las telas que van en la superficie interna y externa de los Tarjeterelas.


Todavía hoy se sigue vendiendo, no con el entusiasmo de los primeros años, pero tiene el atractivo de ser una pieza muy práctica.




El mejor enganche con el público es que puedo hacerle el tarjetero que combine con los muebles de la cocina. Porque también los hago pintados con acrílico, un poco más caros pero personalizados a gusto del cliente.


Una pieza que nació por aprovechar algo que iba a la basura y se convirtió en una pieza práctica y original.


Mauricio Uldane
artesano entelador

domingo, 3 de enero de 2010

Ejercicio vencido

El año 2009 terminó, entonces, nada mejor para hacer un balance acerca de mis artesanías enteladas. Muchas cosas pasaron durante el último año, casi todas buenas. Para empezar, aunque fue casi a fin de año, la venta de 24 buzones al Bar Posdata fue un logro. Por dos motivos: primero porque los dueños me buscaron en la red y segundo porque pensaron que mis buzones alcancías tenían algún valor artístico.





Si de buzones hablamos durante este año seguí vendiendo buzones a medida, como el buzón de Thaler. Como vi que había una demanda posible de parte del público armé la página de buzones a medida.
También a principios de año remodelé la página de la línea rústica de artesanías enteladas. Se hacía complicado actualizarla así que la remocé.




De Buzones a medida


El público se manifestó llegando, en su momento a las 10.000 visitas, cifra superada en la actualidad y que va camino a las 18.000 visitas. También al principio tenía dos seguidores de este blog. Hoy, cuando escribo estas líneas, 10 personas siguen este blog. Además muchas visitas son del exterior, principalmente de América del Sur y Europa. Por eso estrené dos locales virtuales: uno para el público argentino, Guía Artística y otro para el público extranjero en Artesanum.
El 2009 trajo diferentes públicos, uno de ellos los que encargan a pedido y a medida diferentes tipos de piezas. Como un maletín que me encargaron en color celeste para guardar una serie de documentos que necesitaban llevar de un lado a otro.




De Piezas enteladas a medida


Otra pieza a medida fue una cartuchera negra que me pidieron a comienzos del ciclo lectivo. La clienta me había solicitado una igual para su otra hija y esta vez le tocó el turno a Leonardo, su hijo varón.




De Piezas enteladas a medida


Siguiendo con los pedidos a medida este año significó el arranque de la propuesta de entelar mis artesanías con las telas aportadas por los clientes o clientas. La primera que confió en mí fue Azucena y el aporte de su musculosa para que le entelara un anotador y un tarjetero.




De Tu tela


Los pedidos de piezas hicieron que creara una línea nueva de productos: los costureros. Antes los había armados para las mujeres de mi familia, ahora a pedido de los clientes. Así nacieron las Costurelas. Un poco grandes para algunos, pero no quiere decir que no haga modelos más pequeños, veremos la demanda del mercado.




De Costureros entelados


La Sobreñuela también fue un pedido de parte de una clienta. Necesitaba una caja para pañuelos descartables más chica que las que fabrico.




De Cajas enteladas para pañuelos descartables


Si hablamos de cajas para pañuelos este año vieron la luz las Descartelas y las Moquelas. Cajas verticales para cajas de pañuelos descartables que se venden en el mercado argentino. Una, la Descartela, sin cesto para los pañuelos y las Moquelas con ese cesto a un costado.




De Cajas enteladas para pañuelos descartables


Otro pedido fue la Fechamela, calendario perpetuo de mesa. Al igual que las Fechelas este calendario está armado en fibrofácil (MDF) y cartón. El pedido armó una nueva línea de calendarios perpetuos, en este caso armado por pedido de los clientes.




De Calendarios perpetuos

Durante este año hice el relanzamiento de mis aparadores de té los Saquelates. No habían tenido la suficiente difusión desde su inicio como artesanía entelada hace dos años. Debido a la repercusión que demostraban en mis exposiciones y ventas decidí relanzarlos a través de Internet.




De Aparadores de té

Una línea que nació sin pedidos, sino para agrandar mis baúles entelados fueron los Baulelas. La base es la misma de los Bautelitas, solo que un poco más alto y por lo tanto con mayor capacidad de almacenaje.




De Baúles entelados


Así, por iniciativa propia, surgió la Portalapela con bolsillos de jean. No sabía qué hacer con los bolsillos pequeños de jean que desarmaba. Los usé para armar estos portalápices entelados en jean.




De Portalápices entelados


La línea Pedazos de jean nació por lo mismo: tenía muchos retazos de jean y no sabía que destino darle. Así nació una nueva línea de artesanías enteladas en jean. Con diferentes integrantes que paulatinamente se irán incorporando.




De Pedazos de jean


Jeanes rotos comparte el mismo origen que pedazos de jean: cantidad de retazos sin uso. Cuando terminé de armar las artesanías me enteré que los jeans rotos estaban nuevamente de moda. Juro que no sabía nada.




De Jeanes rotos

Para terminar esta larga entrada que inaugura el 2010 les comentaré algo que recién empieza y que tiene un futuro por delante. Así lo hice estrena una nueva forma de comunicar cómo se me ocurrieron algunas de las artesanías enteladas que vengo haciendo desde hace casi quince años. Para arrancar conté como nacieron los Saquelates esos simpáticos aparadores de té.
El balance final es que el 2009 me trajo más trabajo y nuevos desafíos para desarrollar a lo largo del nuevo año que está arrancando. Espero que a principios del 2011 me encuentre haciendo un balance positivo como este.

 

Mauricio Uldane
artesano entelador

domingo, 27 de diciembre de 2009

Noticias Enteladas, Número 44, Año 2

Portarretratos en jean

Las Retratelas hace años que las vengo armando, ya ni me acuerdo cuando empecé. Las hago en una sola pieza en fibrofácil (MDF). Ahora hice una serie de cuatro piezas todas enteladas en jean.



Por primera vez entelé una Retratela con jean negro. Esta pieza viajó a la provincia de Tucumán y fue un regalo que llevó Ángel Dzienczarski, el papá de mi amiga Inés.

 
Ya que no tenia piezas en stock decidí hacer una serie de cuatro portarretratos para tener y mostrar. Uno de los portarretratos, como dije, lo entelé en jean negro. Otro lo hice en jean tradicional, una Retratela la entelé con pedazos de jean y la cuarta pieza la entelé con jeanes rotos.



A esta altura vale decir que las Retratelas están armadas en un bloque de fibrofácil (MDF) de 12 milímetros y tienen un vidrio antirreflejos. De esta forma se logra una gran resistencia a golpes y caídas. Además el contorno, que oficia de moldura, es una soga entelada. No puedo garantizar que no se rompa el vidrio, con una caída, hasta puede abollarse la moldura. Pero el portarretratos no se desarmará porque no tiene uniones encoladas.



La pata que lo sostiene puede ser removida para usar en forma indistinta con fotos horizontales o verticales. También se los puede colgar de una pared usando los mismos orificios donde va la pata. Para ello les hago, a pedido, a mis clientes dos pernos agujereados con una tanza de pescar que los une. Sencillo pero efectivo.

Las aldabillas que sostienen la tapa trasera no están clavadas al marco sino que las atornillo. De esta forma quedan mejor y le dan más seguridad para conservar las fotos. Que use vidrios antirreflejos les da un poco más de prestancia a los portarretratos y mejora la visión de la foto.

Espero que les gusten estas nuevas Retratelas que fabriqué en estos días, en la próxima entrega de Noticias Enteladas habrá más artesanías para ver.


Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 18 de diciembre de 2009

Así lo hice (primera entrega)

La siguiente columna se me ocurrió hace unos días en el baño, perdón por lo prosaico, pero es cierto. Las buenas ideas se me ocurren en ese lugar.

Quiero contarles en sucesivas entregas cómo se gestaron algunas de las artesanías enteladas que integran mi catálogo de piezas. Para empezar con las entregas elegí una pieza que diseñé de cabo a rabo.


El aparador de té


El Saquelate es un mueblecito desarrollado en su totalidad por mí. El diseño nació un día que caminando por las calles de San Miguel, lugar donde vivo, me topé con un comercio donde exhibían la pieza que me inspiró.


Se trataba de un pequeño mueble parecido a los archivos metálicos que suelen encontrarse en las oficinas. Salvo por dos detalles: en la parte superior tenía una especie de repisa y los cajones venían con una medialuna para poder meter el dedo para tirar hacia afuera.

Mi mueblecito quedó conformado con una modificación de la repisa superior, la hice al revés y al frente le puse vidrio a cada uno de los tres cajones. También le puse un tirador para poder abrir los cajones.

Todo esto lo fui imaginado en mi cabeza y para cuando regresé a mi casa, luego de una hora de caminata, tenía resuelto el diseño de la pieza. Ahora había que llevar ese diseño a un modelo real.

Me demandó una semana pensar el diseño de los cajones. Porque la idea era que los saquitos de té quedarán verticales en su interior. Además buscaba que el primer saquito de té fuera visible desde el exterior a través del vidrio del frente.

Logré dejar verticales los saquitos de té gracias a unos rieles de madera que conseguí en una librería de San Miguel. En un principio los pegué en el piso de los cajones, pero los saquitos de té se caían. Más tarde cambié a la actual posición. Ahora los rieles se encuentran pegados en los laterales del cajón.

Otra tarea que me hizo pensar fue cómo sujetar los vidrios para que pudieran ser reemplazados en caso de rotura. Los mismos rieles, de los saquitos de té, me ayudaron en el problema.

El material para armar los Saquelates es fibrofácil (MDF) y sogas para hacer las molduras. Las molduras las puse para que me permitieran hacer más fácil el entelado de la pieza y además esconden los topes de apertura de los cajones.


La capacidad es la misma que las caja de té grande que hago. Unos 42 saquitos de té pueden caber perfectamente en su interior.
El primer Saquelate, que era pintado con acrílico, lo armé para regárselo a mi madrina y esta pieza me trajo dos nuevas ventas. Así que me di cuenta que el aparador de té gustaba, era útil y además original.

Durante el transcurso de este año relancé el producto, que había visto la luz a fines del año 2007. Lo hice por el interés que despertaba en el público concurrente a los encuentros de autos que suelo concurrir.

Es un mueble que queda muy bien en una mesada de cocina y ocupa poco espacio. Además tiene un buen diseño, sobrio y elegante. Alguien tenía que decirlo...

Ahora saben cómo nacieron los Saquelates. Espero que le gusten estas nuevas entregas que irán apareciendo cada tres semanas. Pueden dejar su cometario acerca de esta nueva columna.

En la próxima entrega habrá una nueva pieza con su historia.

Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 11 de diciembre de 2009

A mí me pasa lo mismo

El último domingo, estando en el 4° Encuentro Anual del Club Clásicos San Miguel, se acercó, a mi mesa de camping, Luis dueño de un Ford Falcon.

Con Luis nos cruzamos el domingo 15 de noviembre en el 1° Encuentro Anual de la agrupación
Locos x los fierros de José C. Paz en el conurbano bonaerense. Donde no había exhibido mis artesanías enteladas.

A Luis le llamaron la atención mis cajas enteladas y baúles entelados. Resulta que él también arma cajas en forma semi artesanal. En realidad vive de armar muebles. Lo de las cajas es como un hobby que le deja ganancias exiguas.


Empezamos a hablar y nos dimos cuenta que compartíamos penurias en cuanto a la comercialización de nuestras piezas. Que los comercios pretenden que les dejes las cajas a consignación o que quieran ganar un 250% por el precio de costo de la pieza.

Por un lado me sentía acompañado en mis desgracias en la comercialización, pero por otro lado me da pena la falta de respeto por el trabajo ajeno. Sobretodo por el trabajo manual y artesanal. Parecería que este tipo de actividad no tiene un valor relevante.

Estuvimos hablando más de una hora. Además me mostró algunas de los gabinetes que hace, en fibrofácil (MDF), para bafles de autos. Los hacen con espesores gruesos y luego los forra en alfombra. Les hace una terminación muy buena. Y le cuesta venderlos tal como me pasa a mí.


En este país parece que cuando realizas un trabajo artesanal con calidad no tiene valor, porque lo hiciste con tus manos. Da un poco de bronca. Pero, como le decía a Luis, no todo está perdido.

Hay un público en Argentina que valora y respeta el trabajo artesanal de calidad. Puede que no tenga el dinero para comprarlo, pero lo respeta y admira. No así en los comercios donde lo consideran como una mercadería de inferior valor. Por eso desistí de vender en comercios.

Cada tanto recibo de algún comerciante un mail solicitándome una lista de precios y un catálogo de mi mercadería. Empezamos mal, porque se dirigen a mí como si fuera una empresa. Hago la aclaración pertinente y les mando los datos que me piden. ¡Ah! También les aclaro que no trabajo a consignación. Por supuesto, no hay respuesta.


Estoy harto de las personas que montan un local a la calle y lo arman con el trabajo ajeno sin poner un peso en mercadería o con una inversión mínima. Sé lo que cuesta montar un comercio y lo que significa mantenerlo. Esas son razones suficientes para que no emprenda la tarea.

A esta gente, de alguna manera hay que llamarla, les pido un poco de respeto por el trabajo artesanal. Hay un público que sí brinda esa valoración por lo artesanal, esos son mis clientes.


Mauricio Uldane
artesano entelador

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Noticias Enteladas, Número 43, Año 2

Dos docenas de buzones

El encargo de 24 buzones vino de parte de la gente del bar Post·Data que se encuentra en la calle Azcuénaga 1739 del barrio de Recoleta en la ciudad de Buenos Aires.

Estos buzones sin cerradura cumplirán la función de llevar, en su interior, la cuenta a la mesa del cliente. Una original manera de encontrarle una nueva función a una versión de mis buzones alcancías.






Los buzones del bar Post·Data son más chicos que los buzones alcancías que vengo haciendo desde junio del 2003. Un poco más petisos y sin cerradura. Además de tener una puerta mucho más grande para poder poner en su interior la cuenta del cliente.




El pedido de la gente de Post·Data vino porque el bar es temático y su especialidad es el mundo del correo. Buzones, estampillas y sobres serán los partícipes de este nuevo bar que abre sus puertas en el barrio de Recoleta.

Por esas cosas de la vida me crié a tres cuadras de donde está ubicado el bar Post·Data. Más precisamente en la esquina de Galileo y Copérnico, no es un chiste, las calles existen sino vean el plano que sigue a estas líneas.





El rulo de la vida me ha llevado a volver al barrio luego de 20 años de alejamiento. Pero esta vez vuelvo como artesano y no como vecino. Artesano que vio la luz en otra parte pero regresa al barrio donde nació y se crió. Es una forma de estar nuevamente en el barrio que me vio crecer.


No supe que el bar estaba en ese barrio hasta que me pasaron la dirección para llevar las dos docenas de buzones. Allí llegaron los buzones armados con tubos de cartón y partes en fibrofácil (MDF). Además de tener partes en cartón, sogas, hilos y precintos plásticos. Nunca imaginé que alguna de mis artesanías enteladas irían a parar al barrio que pasé mis primeros 28 años de vida.

Como siempre la vida nos da sorpresas y gratificaciones. Si no fuera por los dueños de Post·Data el barrio de Recoleta no conocería mis buzones entelados. Cada tanto nos pasan cosas en la vida, esta es una de esas situaciones. Que además suelen ser irrepetibles.

En el próximo número de Noticias Enteladas habrá más novedades, pero seguro que no más importante que ésta.


Mauricio Uldane
artesano entelador

viernes, 27 de noviembre de 2009

Cuando lo virtual se hace real

Días atrás tuve que llevarle a un cliente un buzón alcancía de los que hago. La sorpresa del cliente fue que lo creía más fino y más bajo. Y eso que me tomo el trabajo de poner las medidas internas y externas de las artesanías que confecciono.

Siempre les digo a las personas que las fotos, por mejor que sean, son sólo una aproximación a la pieza entelada en cuestión. Por eso muchos y muchas se asombran frente a la pieza.

La gratificación es doble. Sorpresa agradable para el cliente o clienta y alegría propia por mejorarles un poco la vida a alguien.



Los últimos trabajos de mayor envergadura los trajo la red. Encargos constantes y sonantes nada de falsas promesas o pedidos que no se concretan. Esos pedidos virtuales se hacen reales y encima dejan contentos a todos.

No prometo nada que no pueda cumplir y no muestro un producto que no sea real. Solo es virtual por un rato, enseguida vuelve a la realidad en todo su esplendor.
Internet es una herramienta muy útil para mostrar mis artesanías enteladas a todo el mundo. Y no exagero cuando digo el mundo, porque he recibido cometarios de personas que viven muy lejos en países impensados. Eso sin contar las visitas que pasan por algunos de mis sitios.


Mauricio Uldane
artesano entelador

sábado, 21 de noviembre de 2009

Mis herramientas

Hace un tiempo les escribí sobre las herramientas que uso para desarrollar mi actividad de artesano entelador. Ahora les comentaré las herramientas que hice para cumplir una función especial.

Los
buzones alcancías son los que me han obligado a desarrollar la mayor cantidad de nuevas herramientas. Por ejemplo, medias cañas de madera para poder lijar la cabeza y el cuerpo de los buzones.

También un inglete para cortar los travesaños de fibrofácil (MDF) que van en la cabeza de los buzones. Otro inglete lo armé para cortar los precintos que uso de molduras para las puertas y los cuerpos de los buzones alcancías.


Hablando de inglete hice uno para cortar por la mitad los cilindros o tubos de cartón. Al tener dos mitades tengo dos tapas para mis baúles chicos o medianos.

Con un pedazo de madera, de una vieja percha, me construí un cortante especial. Lo diferente de esa herramienta es que aprovecha la última parte de la hoja del cortante, la que tiene un agujero. Con un tornillo y un soporte de metal logro aprovechar esa parte de la hoja. De otra forma iría a parar a la basura.

Estas son algunas de las herramientas que he diseñado y armado para facilitar la labor diaria. A veces pierdo tiempo en la construcción de la herramienta, pero gano en velocidad una vez que la uso. Además el trabajo se vuelve más eficiente porque la herramienta es específica para la tarea encomendada.

Las herramientas especiales van apareciendo según las necesidades y la demanda de trabajo. A veces no se justifica su armado, otras son imprescindibles para determinado trabajo. Y sin ellas la tarea se vuelve muy complicada, pero al crearlas todo fluye más rápido.


Mauricio Uldane
artesano entelador

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Noticias Enteladas, Número 42, Año 2

Portalápices con bolsillos de jean


No es un producto nuevo, pero sí una versión distinta de los portalápices. El Portalapela entelado en jean usando los bolsillos chicos, esos que ponemos las monedas y originalmente eran para poner el reloj de bolsillo.


Básicamente el Portalapela es un cilindro de cartón con una base de fibrofácil (MDF) todo entelado en jean. En la base tiene cuatro patitas de goma para apoyar sin rayar las diferentes superficies.

Los dos bolsillos usados para entelar son de diferentes jeans, por eso que los remaches son distintos. Uno de los bolsillos lo usé con parte del bolsillo grande del frente del jean. En cambio el otro no, sólo usé el bolsillo pequeño.
 

El interior del portalápices también está entelado en un jean usado y viejo. A modo de galón usé un hilo de algodón tricolor.
 

La pieza, si bien está numerada, es única porque repetir los mismos bolsillos es difícil. Recuerden que uso jeans viejos y usados. Así que entelo con los pantalones que me regalan. No siempre me traen los mismos tipos de denim.

Será hasta el próximo número de Noticias Enteladas con más novedades acerca de mis artesanías enteladas.

Mauricio Uldane
artesano entelador